Lección 7 – Conducir una autocaravana

Conducir una autocaravana, aunque sea grande, no es tan difícil como su tamaño puede hacer parecer. Al fin y al cabo, es grande, pesada y no la llevamos nosotros.

Conducir una autocaravana es agradable, relajante y, en mi opinión, no cansa en absoluto. Si observas un pick-up o un monovolumen transformado, se parece mucho a un monovolumen de tamaño normal.

Incluso si decide tomarse un gran capuchino, se alegrará de descubrir que sus temores iniciales eran infundados y que todo resultó mucho más fácil de lo que esperaba.

He aquí algunos consejos para evitar sorpresas desagradables:

  • Tenga siempre en cuenta el tamaño del coche. Tenga en cuenta las señales que indican la altura o la anchura máxima de los carriles para saber si el vehículo supera estos valores;
  • Conduzca siempre con la mayor suavidad posible y evite las sacudidas bruscas del volante (tenga en cuenta las posibles consecuencias de esto para un vehículo de esta altura);
  • Procure anticiparse a las frenadas en todo momento;
  • Evite las aceleraciones bruscas. Sí es posible, arrancar de forma constante, con la menor presión posible sobre el acelerador. Esto no solo reduce el desgaste del motor, sino que también ahorra mucho combustible y, de nuevo, reduce ligeramente las emisiones;
  • Evite sorpresas desagradables; no vaya cada vez que se encuentre con un distrito histórico que no conocía;


También es importante tener cuidado con los balcones o las ramas bajas para no dañar el techo del aire acondicionado, especialmente en los modelos capuchinos.

La longitud entre el eje

Cuanto mayor sea la medida, más cuidado hay que tener para maniobrar en la curva, es aconsejable reducir ligeramente antes de girar para evitar la situación que la rueda trasera toque el bordillo. Maniobra, mire a un lado del retrovisor y trate de encontrar el punto de referencia, esto le permitirá notar dónde está la rueda trasera en el retrovisor y cuándo pasa por este punto. Superar el obstáculo significa superar el obstáculo sin ninguna dificultad particular.

Falsa distancia entre los ejes traseros

Los franceses y los italianos le dieron su nombre (Porte-a-Feux o voladizo). Esta característica de diseño alcanza valores razonables en las autocaravanas y tiene un gran efecto en la conducción. Básicamente, lo que ocurre es que este «hueco» tiende a ir en dirección contraria a lo que hacemos. Como ejemplo, la imagen muestra la mencionada parte de la AC subiendo ligeramente por la acera, lo que requiere cierta precaución en estas situaciones con peatones u otros obstáculos.

Debe prestarse especial atención a las pendientes pronunciadas. Recuerde que el viejo adagio de que la velocidad es tan rápida cuesta abajo como cuesta arriba ya no se aplica a los modernos motores common rail.

No quiero utilizar un lenguaje demasiado técnico, básicamente se trata de que hace 20 años un diésel de 2500cc tenía unos 80 CV y tenía que ir cuesta abajo con toda la carga de CA en, digamos, 1ª o 2ª marcha, con la suficiente potencia de frenado del motor para mantener el coche en 2ª marcha en una bajada.

El motor de hoy en día, con el mismo motor de 2500, sacará muchos caballos de fuerza, alrededor de 130 o 140 CV, probablemente puedas hacer la misma subida en 4ª marcha, pero la potencia de frenado del motor es un poco menor que antes de los 80, por la forma en que funcionan los motores modernos. En relaciones de compresión más bajas, la potencia de frenado del motor es débil, por no mencionar que la marcha se alarga a medida que aumenta la potencia.

La solución: ir más despacio que arriba, por ejemplo, bajar a la 4ª marcha, si el coche sigue tendiendo a acelerar, volver a la 3ª marcha, bajar a una marcha inferior (no bajar de 2ª), no preocuparse de revolucionar el motor. Pero nunca ir con los frenos puestos, de lo contrario se puede sobrecalentar y no poder parar en caso de necesidad.

Un truco que puedes utilizar cuando no hay ningún vehículo detrás es frenar hasta que el coche esté casi parado cuando el coche está en 2ª velocidad, entonces suelta el freno y déjalo ir en 2ª velocidad, digamos hasta 40km/h. / h, vuelva a frenar hasta que el coche esté casi completamente parado. Cuando el coche acelera, los frenos se enfrían y siempre responden cuando es necesario.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.